Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocina: 3 horas
Total: 3 horas, 10 minutos
Cantidad: aprox. 2 litros de caldo
Ingredientes:
- 6 - 8 piezas mixtas de pollo (pierna, muslo, pechuga, alas, etc.)
- 3 o 4 litros de agua fría
- 1 zanahoria
- 2 tallos de apio con hojas
- media cebolla
- 1 cucharada sopera de sal
- 1 ramita de hierbabuena (opcional)
Preparación:
Coloca las piezas de pollo y el agua fría en una olla grande. Rebana la zanahoria, el apio y la cebolla y agrégalos a la olla. Calienta la olla a fuego mediano hasta que hierva. Baja la temperatura y con una cuchara quita la espuma de color gris claro que se forma en la superficie del agua. Tapa la olla y cuécelo a fuego lento (debe hervir suavemente) durante aproximadamente 40 minutos.
Una vez que esté bien cocido el pollo, saca las piezas y quítales la carne. Regresa los huesos de pollo a la olla y continúa cociéndolo a fuego lento durante aproximadamente dos horas más. Agrega la sal y la ramita de hierbabuena cuando falte poco para apagar la estufa. (Guarda la carne del pollo para otro uso.)
Apaga el fuego y permite que el caldo se enfríe. Cuélalo bien y decarta los huesos y las verduras. Ya está listo el caldo para usarlo en cualquier receta que lo requiera. Si prefieres un caldo sin grasa, refrigéralo hasta que esté frío. La grasa cuajará en la superficie del caldo y la podrás quitar fácilmente con una cuchara.
El caldo de pollo se conserva bien en el refrigerador durante varios días. Si está bien concentrado, tendrá una textura gelatinosa cuando lo saques del refri, pero no te preocupes --vovlerá a su estado líquido al calentarlo.


