Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocina: 50 minutos
Total: 1 hora
Cantidad: 6 porciones
Ingredientes:
- 2 cebollas grandes
- 2 dientes de ajo
- 1/2 kilo de tomate rojo
- 2 chiles jalapeños (o al gusto)
- 2 cucharadas soperas de manteca de cerdo o aceite vegetal
- 6-8 piezas de pollo (pierna, muslo, mitades de pechuga, etc.)
- 1 taza de caldo o agua
- 1/2 litro de jugo natural de naranja
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharada sopera de vinagre
- 1 cucharadita de orégano deshidratado
- 1 cucharadita de sal (o al gusto)
Preparación:
Corta las cebollas en rebanadas delgandas. Pela los ajos y pícalos finito. Pela el tomate, saca las semillas y pícalo chiquito. Quita tallos y semillas a los chiles. Pícalos finamente.
En una sartén grande calienta el aceite o la manteca. Fríe las piezas de pollo sobre fuego mediano, volteándolas para que se doren por todos lados.
Saca el pollo de la sartén y consérvalo caliente. Fríe la cebolla hasta que esté transparente mas no dorada. Agrega el ajo, el chile y el tomate y fríelo, moviendo frecuentemente, durante unos 5 minutos.
Regresa el pollo a la sartén y agrega el caldo o agua, el jugo, la hoja de laurel, el vinagre, el orégano y la sal. Cuécelo sobre calor mediano hasta que el pollo esté bien cocido y la salsa se haya espesado, de 30 a 40 minutos.
Sirve el pollo con arroz, si lo deseas. Otra opción: cuece unas papás chicas, pélalas y agrégalas al guiso al final de su cocción.
Si hubieran sobras del guiso, se pueden guardar muy bien hasta una semana en el refrigerador. Recaliéntalo a fuego lento, agregando un poco más de jugo de naranja si la salsa estuviera demasiado espesa.


