De todas las cremas de champiñones que he probado en mi vida, ésta es la que más sabe al ingrediente principal, y se debe a que no contiene harina u otro almidón que cubra el sabor de los hongos -- característica que además hace que esta receta sea más ligera y fácil de preparar que otras. Solo te aconsejo no pasarte de la cantidad indicada de leche porque demasiada leche mata el sabor pronunciado a champiñones; si tu crema resultara demasiado espesa, simplemente agrega un poco más de caldo o de agua.
Tiempo de preparación: 5 minutos
Tiempo de cocina: 25 minutos
Total: 30 minutos
Cantidad: 4 a 6 porciones
Ingredientes:
- 1/2 kilo o 1 libra de champiñones crudos
- 4 tallos de apio con sus hojas
- 1/2 cebolla mediana
- 1 litro de caldo de pollo (natural, envasado o preparado con polvo)
- 2 tazas de leche
- 2 cucharadas soperas de mantequilla en trocitos
Preparación:
- Rebana los champiñones. Pica el apio y corta la cebolla en trozos toscos.
- En una cacerola coloca el caldo, los champiñones, el apio y la cebolla. Cuécelo a fuego mediano durante unos 20 minutos, hasta que tanto los champiñones como el apio estén suaves.
- Vierte todo al vaso de una licuadora. (Reserva algunas rebanadas de champiñones para "decorar" los platos, si lo deseas.) Licúa hasta lograr una mezcla homogénea.
- Regresa la sopa a la cacerola. Agrega la leche y mueve para que quede todo perfectamente combinado. Vuelve a calentarla a fuego bajo, pero sin dejar que llegue a hervir para que la leche no se corte.
- Sirve tu sopa en platos hondos, añadiendo a cada uno un trocito de mantequilla y las rebanadas de champiñones reservados (si las hubiere).


